23/12/2008 - Descubierto un paraíso perdido de especies desconocidas en un bosque de Mozambique
 El paraíso perdido no es sólo la obra poética cumbre de John Milton (1608-1674). Es también desde hoy un rincón boscoso de Mozambique que responde al nombre de Monte Mabu. Hasta ahora ni siquiera aparecía en los mapas y por eso no había llamado la atención de los biólogos. En 2005, sin embargo, lo descubrió un grupo de científicos de los Jardines Botánicos de Kew y sólo ahora ha revelado el tesoro de su biodiversidad.
El hallazgo acaeció por casualidad, mientras uno de los científicos de Kew, Julian Bayliss, brujuleaba por internet en busca de zonas que registraran fuertes precipitaciones y estuvieran unos 1.600 metros por encima del nivel del mar. El programa Google Earth mostraba algunas en lugares hasta ahora inexplorados. La mayoría en Papúa Nueva Guinea.
Sin embargo, el que llamó la atención de Bayliss fue un trozo de tierra ignota en el corazón del montañoso norte de Mozambique. Una región alta e inaccesible donde nunca antes había puesto el pie ningún investigador. Bayliss examinó entonces distintas imágenes de satélite hasta confirmar que el monte acogía una zona boscosa por explorar de unos 80 kilómetros cuadrados.
Una región virgen es el sueño dorado de cualquier biólogo. Un sueño que se antoja imposible en un mundo penetrado por los satélites y la cartografía, pero que ha hecho posible la historia convulsa del país africano, asolado por una guerra civil entre 1975 y 1992. Según los expertos, el Monte Mabu sobrevivió a los pormenores de la contienda por diversos factores. Incluidos su condición inaccesible y su valor como refugio durante la guerra.
Apenas supo de la existencia de este lugar edénico, los biólogos de Kew se prepararon para explorarlo. Nada menos que 28 científicos del Reino Unido, Mozambique, Malawi, Tanzania y Suazilandia se embarcaron entre octubre y noviembre en una expedición a la antigua usanza. Acompañados de 70 porteadores y de un puñado de serpas locales, viajaron en todoterreno hasta donde llegaba la carretera y se adentraron luego en el bosque durante cuatro semanas.
Allí les esperaban tres nuevas especies de mariposas, una extraña variedad de víbora y poblaciones desconocidas de pájaros poco comunes. Y a buen seguro nuevas especies de plantas entre los cientos de especímenes que se han traído al Reino Unido para clasificar.

La cima del Monte Mabu no excede los 1.700 metros. La biodiversidad no es el fruto de la altitud sino de lo remoto del lugar y de las condiciones que crea la vegetación, con árboles que superan los 45 metros. En la cima pelada del monte, de todas formas, a los científicos les esperaba un hallazgo muy especial: cientos de mariposas macho que se reunían allí, lejos del bosque y a la luz del sol para atraer a las hembras y probar su resistencia volando lo más lejos posible. «Hasta que no volvimos a Londres y empezamos a analizar el material, no nos dimos cuenta del todo de la importancia del hallazgo», cuenta Timberlake, el responsable de la expedición. «Fue entonces cuando reparamos en que estábamos pisando terreno desconocido».
«La biodiversidad de la zona es impresionante», ha declarado en las páginas de The Observer. Y añade con emoción: «Ver cómo las especies se han ido adaptando a pequeños nichos como éste es algo que para mí es algo todavía mágico».
Entre los hallazgos de la expedición, ejemplares de serpientes casi desconocidas y camaleones pigmeos. También mariposas y pájaros con tatuajes especiales, generados por siglos de adaptación al paisaje del Monte Mabu. Sus fotografías y las muestras de decenas de especies vegetales serán en los próximos meses un tesoro en manos de los biólogos de los jardines botánicos de Kew. Ellos los analizarán y desentrañarán los secretos de la biodiversidad de este rincón del remoto Mozambique.
Paradójicamente, la paz podría ser más dañina que la guerra para las mariposas y los camaleones del Monte Mabu. El fin de la contienda ha propiciado un 'boom' para la economía mozambiqueña y los expertos dicen que el bosque podría desaparecer fruto de la codicia de los latifundistas, que querrían sacar dinero de su madera o ganar más tierras cultivables.
Por eso, los biólogos de Kew se afanan ahora en catalogar y publicitar al máximo sus hallazgos y forzar un reconocimiento de zona protegida para la zona. Su responsable, Jonathan Timberlake, no cree que el Monte Mabu sea el último edén por explorar.
«Debe de haber muchos más», asegura, «pequeños bolsillos de biodiversidad alrededor del mundo que quedan por descubrir y con los que tropezaremos. Ojalá gracias a esto la gente se dé cuenta de todo lo que nos está esperando ahí fuera».
22/12/2008 - El Museo de la Ciencia de Valladolid acoge una exposición que muestra el veneno en la naturaleza a través de animales vivos, paneles informativos y proyecciones
Serpientes, arañas, anfibios, escorpiones o ranas, animales vivos que proceden de todas las partes del mundo, de África a América, protagonizan la exposición 'Veneno en la naturaleza'. Abierta en el Museo de la Ciencia de Valladolid y patrocinada por la Obra Social de Caja Burgos con la colaboración del Ayuntamiento, es un viaje por la fauna y la flora unidas esta vez por su cualidad de venenosas.
La muestra, que ocupa más de trescientos metros cuadrados, ha sido producida por Expotemática Grupo Atrox y tiene como comisario a Marco Alviani. Es una exposición didáctica formada por 26 terrarios con fichas que explican en español e inglés la procedencia y las características de los animales que encierran, y 16 paneles informativos retroiluminados, también con textos bilingües y acompañados de fotografías. Su temática es muy variada, desde los tipos de veneno al sistema de inoculación, pasando por plantas y setas, minerales tóxicos, arañas, escorpiones, ranas, lagartos, insectos, coral y falsa coral, color, sistemas disuasorios, el albinismo, serpientes constrictoras y pequeñas y letales.
Terrarios
La exposición está acompañada además de dos proyecciones de seis minutos cada una que se emiten continuamente. Una de ellas, titulada 'Elaboración de antídotos y efectos de mordedura', muestra cómo se obtienen de las sepientes y las consecuencias de estas sustancias en las personas.
La segunda proyección muestra cómo se alimentan las serpientes, tanto venenosas como constrictoras, los sistemas que utilizan para advertir de su peligrosidad y ahuyentar a posibles depredadores y los diferentes tipos de reproducción, ovovivíparo y ovíporo.
Los terrarios, decorados con plantas vivas y substratos del entorno de la especie que albergan, acogen artrópodos, incluida una viuda negra; anfibios, desde una rana mono a otra veneno de la flecha o un sapo de caña; ofidios, como cobra del Cabo y de la India albina, víbora sopladora, mocasín cabeza de cobre o falsa coral, y los dos saurios venenosos, el lagarto escorpión y el monstruo de Gila.
Doble cara
A la inauguración de la exposición asistieron el alcalde, Javier León de la Riva; los responsables de la Obra Social de Caja Burgos, Ismael Rojo y Elena Santiago, y el director del Museo de la Ciencia, José Antonio Gil Verona, para quien era su último acto público antes de pasar a ocupar la presidencia de la Fundación Jiménez Arellano-Alonso de la Universidad.
Pretende la muestra dar a conocer la doble cara del veneno, ya que estas sustancias pueden provocar serias alteraciones de la salud, pero algunas de ellas, en dosis adecuadas, tienen también efectos beneficiosos o medicinales. Así, toxinas de animales, plantas, hongos y microorganismos se utilizan actualmente para fabricar medicamentos y productos destinados a la investigación clínica y farmacológica, ya que, en el fondo, todo depende de la dosis.
Además, la finalidad de la exposición es enseñar, especialmente a los jóvenes, que hay muchos seres vivos que contienen venenos que utilizan para defenderse de sus enemigos o para capturar a sus presas, y, de esa manera, ayudarles a evitarlos o a actuar en caso de accidente. Incluso, pretende desmitificar creencias y suspersticiones que en muchos casos han llevado al exterminio sistemáticos de estas especies.
Enseña, incluso, los sofisticados mecanismos de produción, almacenamiento e inyección del veneno. Así, algunas serpientes tienen modificados los dientes, las mandíbulas y el cráneo para inocularlo con mayor efectividad. En cambio, muchos anfibios segregan sustancias repelentes a través de la piel, que en el caso de la rana punta de flecha es muy peligroso, como sabían las tribus del Amazonas que lo utilizaban.
Todas las arañas tienen veneno, aunque es casi siempre inofensivo, excepto el de la viuda negra, 15 veces más potente que el de la cobra, y también una tercera parte de las plantas.
18/12/2008 - Se presenta la guía de Anfibios y Reptiles de Teulada
Un total de 18 especies autóctonas de reptiles, cinco exóticas procedentes de cautividad, y cuatro de anfibios, se han detectado en distintos puntos del término municipal de Teulada, según se desprende de un estudio realizado a petición de la concejalía de Medio Ambiente con la finalidad de divulgar la biodiversidad local.
En rueda de prensa, el concejal y técnico de Medio Ambiente, Jürgen Buschmann, y Antonio Hurtado, respectivamente, y el autor del estudio, Marcos Ferrández, presentaron la guía Anfibios y Reptiles de Teulada, una publicación que nace para aumentar el conocimiento sobre las características principales, costumbres, distribución y amenazas de estos grupos.
Al respecto, Jürgen Buschmann subrayó que esta es la segunda guía que publica el departamento que dirige, ya que en 2005 se publicó un estudio sobre Las Aves de Teulada y en 2008 un calendario sobre Árboles Monumentales y comentó que "todos estos proyectos tienen la finalidad de dar a conocer la riqueza natural que tiene el municipio".
Asimismo, el técnico de Medio Ambiente recalcó que el departamento seguirá con esta labor para aumentar el conocimiento de la biodiversidad de la localidad, por lo que se está trabajando en realizar un estudio de las especies de flora de interés conservacionista.
En cuanto al estudio llevado a cabo, el autor y trabajador del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de la Conselleria de Medio Ambiente en Alicante manifestó que "no es nada habitual que un ayuntamiento dedique mucho interés hacia estos animales tan asustadizos".
18/12/2008 - Colla Verda despide 2008 con una charla sobre anfibios
La agrupación ecológica Colla Verda celebrará el próximo sábado una charla formativa sobre anfibios, que contará con la presencia del responsable del proyecto Life Amfibis de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, Vicente Sancho. El acto tendrá lugar en la sala de juntas del Centro Cívico de Puerto de Sagunto, a las 10 horas.
La campaña propone enseñar a los asistentes cuál es el hábitat de los anfibios y cuál su fase óptima para su reproducción. Se trata de un proyecto que ya iniciaron hace dos años. El objetivo, además de concienciar a los ciudadanos de la importancia de los anfibios en la biodiversidad, es crear nuevas bases en el barranco de Romeu para esta clase de vertebrados. La campaña también incluye una exposición sobre esta temática, que se inaugurará el día 17 de febrero.
Con este acto, el grupo se tomará un descanso cerrando así la agenda de actividades de 2008. La Colla Verda retomará la actividad en enero con las plantaciones que cada año realizan en el Marjal del Moro.
16/12/2008 - El tesoro oculto del Gran Mekong
 Según un informe lanzado hoy por WWF/Adena, en la última década se han descubierto más de un millar de especies nuevas en la región del Gran Mekong, en el sudeste de Asia. Entre ellas, figuran 519 plantas desconocidas, 279 peces, 88 ranas o 15 mamíferos. El estudio recomienda que se proteja urgentemente esta biodiversidad con un acuerdo conjunto entre todos los gobiernos implicados.
La cuenca del río, que cruza China, Vietnam, Myannar, Tailandia, Camboya y Laos, es un punto caliente de biodiversidad sometido «a una presión humana sin precedentes», afirma WWF. «Casi cada nuevo estudio de campo produce nueva diversidad, pero documentarla es una carrera contra el tiempo», explica Raoul Bain, del Museo Americano de Historia Natural, en el informe presentado por la ONG.
Por eso, WWF recomienda que, en el Gran Mekong, el desarrollo económico y la protección ambiental se unan a la lucha contra la pobreza, para asegurar la supervivencia de las especies y sus hábitats. Algunos de los nuevos especímenes han sido descubiertos en lugares sorprendentes. Como ejemplo, la rata de roca laosiana, a pesar de considerarse extinta hace 11 millones de años, fue identificada por los científicos en un mercado local de alimentos. El crótalo siamés, por su parte, apareció deslizándose por un restaurante en el Parque Nacional Kaho Yai de Tailandia. Esto da una idea de la riqueza del área y el grado de desconocimiento sobre ella.
Además de las 519 plantas, 279 peces, 88 ranas, 88 arañas, 46 lagartos, 22 serpientes, 15 mamíferos, cuatro aves, cuatro reptiles y tres anfibios que reseña el informe, también se han encontrado en una década miles de especies de invertebrados, lo que pone de manifiesto la inmensa biodiversidad de esta zona.
'El Gran Mekong ocupa un lugar en el mapa de las prioridades de conservación', señala Stuart Chapman, Director del Programa del Gran Mekong de WWF. 'No sabemos cuánto queda por descubrir en esta región', apunta Chapman. Y concluye: 'El mundo científico está ahora dándose cuenta de lo que la población ha sabido aquí desde hace siglos'.
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